Tres lugares en Tierra Santa
Jerusalén y Belén comparten una cresta de colinas y una historia que no cabe en una sola tradición. La Iglesia del Santo Sepulcro guarda el Calvario y la tumba bajo un techo. Unas millas al sur, una puerta baja lleva a la gruta de la Natividad. Al otro lado del Cedrón, el huerto de Getsemaní guarda la noche de la vela.
Estos tres están cerca en el mapa y lejos en el silencio que piden a un huésped. Uno es denso y de lámparas; otro, fresco y bajo tierra; el tercero se abre al viento entre los olivos.
Un peregrino de Palomeya puede recorrer los tres en un solo viaje y dejar los mismos nombres en cada uno. Palomeya no representa a las comunidades que guardan estas puertas. Solo envía a quien entre, permanezca y salga de nuevo.
Si pides el paquete de Tierra Santa, pides tres visitas, no una iglesia. Los caminos son cortos. El estar es tres veces.