Vatican

Basílica de San Pedro

Basílica de San Pedro

Bajo la cúpula de San Pedro la escala casi desborda la mirada. Los peregrinos cruzan la plaza, pasan la columnata y entran en una nave que ha recibido las oraciones de un continente. Bajo el altar permanece la memoria del pescador; encima, la luz cae en un círculo ancho y pálido.

Un peregrino de Palomeya asiste a la Santa Misa u ofrece la intención en la basílica, entre desconocidos llegados por la misma razón: dejar un nombre ante el apóstol. La iglesia sigue siendo ella. Palomeya solo envía a quien entra, permanece en el rito y vuelve a la plaza.

Visita habitual: 5 días · Visita expresa: 2 días

Santa Misa